TOQUE DE QUEDA DE 20 A 06 HS
Efectivos
de seguridad tuvieron que intervenir en las afueras de la Quinta Presidencial.
A partir de las 20, y hasta las 6, no se podrá circular en el Área
Metropolitana de Buenos Aires
Esta noche en la Quinta de Olivos se desarrolló un cacerolazo y protesta luego de los anuncios del Presidente Alberto Fernández, quien dispuso el toque de queda a partir de las 20 y hasta las 6 en el Área Metropolitana de Buenos Aires. A partir de ello, las actividades comerciales funcionarán desde las 9 hasta las 19, fuera de ese horario deberán permanecer cerrados.
Otra de las decisiones resonantes, el Gobierno decidió suspender las clases presenciales desde el lunes 19 hasta el viernes 30 de abril. Se retornará así a la modalidad virtual en los tres niveles educativos. Hasta el viernes de esta semana inclusive los alumnos y docentes continuarán con el mismo esquema de presencialidad.
Por otra parte, quedarán suspendidas las actividades recreativas, sociales, culturales, deportivas y religiosas en lugares cerrados, mientras que los comercios gastronómicos funcionarán en modalidad de entrega a domicilio luego del horario permitido.
“Estas
decisiones voy a hacerlas cumplir con las cuatro fuerzas federales”, indicó
Fernández, haciendo referencia a la Policía Federal, la Prefectura Naval, la
Gendarmería Nacional y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. “A su vez le he
pedido a las Fuerzas Armadas que colaboren en la atención sanitaria de nuestra
gente”, acotó el Presidente.
Se trata de la primera vez que el Ejército Argentino saldrá a las calles para “colaborar con los controles sanitarios”. Oficiales y suboficiales “ayudarán con los controles de los test y el cuidado que el momento exige”. En ese contexto, las protestas de una multitud se hicieron sentir en Olivos y alrededores y agentes de seguridad debieron trasladarse a la zona e intervenir para disuadir la manifestación.
En
el lugar también estuvo Patricia Bullrich. Desde el PRO, la UCR y la Coalición
Cívica cuestionaron la decisión de suspender las clases presenciales y
apuntaron contra la burocracia sindical. En declaraciones a Todo Noticias, la
líder del PRO aseguró: “El anuncio del Presidente generó una explosión en la
población”. “Parecen medidas totalmente improvisadas, el ministro de Educación
dijo más temprano que las escuelas no cerraban y el Presidente luego hizo lo
contrario”, indicó.
Junto
a los manifestantes dijo que “estabamos esperando las 20 millones de vacunas
que el Presidente prometió” y hoy “solo hablamos de más cierres y cierres”.
“Más de un año de pérdidas, comienzan con la ilusión y después vuelven a
cerrar”, criticó. Habló de falta de resoluciones “nuevas e inteligentes” y
afirmó que “los chicos están angustiados” por la suspensión de clases
presenciales desde el lunes 19 hasta el viernes 30 de abril.
La nuevas medidas se aplicarán en el AMBA. De todos modos, Fernández les envió un mensaje a los mandatarios provinciales que, según entiende, deberían haber tomado medidas restrictivas más allá del DNU de la semana pasada y no lo hicieron. “El resto de las jurisdicciones pueden adherir a las medidas que estoy tomando hoy”, reveló.
Lo
sucedido en la Quinta Presidencial ya se había anticipado durante el mensaje
del Presidente. Cuando aún se estaba emitiendo, en distintas zonas de la
Capital Federal comenzaron a sonar cacerolas para expresar el desacuerdo con
las medidas. Asimismo, los que se encontraban circulando en auto se sumaron con
bocinazos a medida que avanzaban por las calles.
De esta forma, hubo protestas en Palermo, Núñez, Flores, Belgrano, Almagro, Barracas, Recoleta y Paternal, entre otros barrios.
Además
de los respectivos cacerolazos, la protesta se trasladó a las redes sociales,
donde los usuarios subieron sus videos, en muchos casos junto al hashtag
#NoCierrenLasEscuelas. La suspensión de las clases presenciales, en principio
por las próximas dos semanas, fue la medida que más sorprendió, ya que hasta el
anuncio del Presidente el mayor consenso radicaba en que los colegios debían
permanecer abiertos.
Todas
las medidas regirán en el Área Metropolitana de Buenos Aires desde las 0 del
viernes. El Gobierno consideró que el mayor riesgo de transmisión se produce en
las actividades sociales y recreativas nocturnas, donde no hay dos metros de
distancia y se producen aglomeraciones. Por eso decidió implementar nuevas
medidas, más duras y focalizadas.
Durante su comunicación, Alberto Fernández lanzó un dardo
más duro dirigido a los gobernadores e intendentes. “Espero
que entiendan que me tienen que acompañar en este momento difícil”,
sostuvo. En el Gobierno había cierto enojo con los mandatarios, especialmente
con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, porque consideraron
que no estaban aplicando los controles necesarios para que las medidas se
cumplan.
El mandatario pidió que “los
gobiernos provinciales y municipales fiscalicen las decisiones que tomamos y
hagan cumplir las decisiones” y aseguró que “el contagio no está en
las fábricas, no está centralmente en los negocios que con distancia social
pueden atender a los clientes”. En ese sentido, agregó: “El problema central
está en las reuniones sociales donde la gente se distiende y en ese momento de
distracción, de esparcimiento, es mucho más fácil contraer el virus”.
En el caso de la provincia de Buenos Aires, esperan la
letra chica de las medidas. En principio, las nuevas restricciones se aplicaría
solo en los municipios que están en Fase 3. Los que se encuentran dentro de la
Fase 4 seguirían cumpliendo con las medidas vigentes en el último DNU.
Cortesía: Infobae
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