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Andrea Halberian
residía en Estados Unidos desde 1998. Empezó a sentir malestares hace poco más de
dos semanas y desde entonces permanecía aislada
Una mujer
argentina que vivía en los Estados Unidos murió anoche por coronavirus en la
ciudad de Los Ángeles, donde estaba aislada junto a su esposo desde hacía dos
semanas y media.
Andrea
Halberian tenía 42 años y vivía en Nueva York junto a su marido, Lars Christian
Ottesen, a quien conoció por Internet y con quien se había casado hace dos
años. Siendo la mayor de tres hermanos, se había ido a EEUU en 1998. “Hacía
siete años que era residente y desde hacía dos era ciudadana”, contó su hermano
Alexis en diálogo con Infobae.
Andrea era
cuidadora de niños. Actualmente, trabajaba con una familia que residía en
Manhattan. “Esta familia tiene una casa en Los Ángeles, adonde se fueron el 13
de marzo cuando empezó a avanzar todo esto del coronavirus. Y se llevaron a mi
hermana y a su marido”.
En el
transcurso de esos días la mujer contrajo la COVID-19. Según cuenta Alexis,
nunca supo cómo y dónde se pudo haber contagiado: “No sabemos si fue en Nueva
York, que es lo más probable, o si fue durante el vuelo a California. Pero ya
es indiferente”.
Unos días
después, Andrea comenzó a sentir malestares. En un principio eran problemas
gastrointestinales pero con el correr de las días su salud se fue empeorando a
tal punto que tuvo que acudir a la sala de emergencias “tres veces en menos de
dos días”. Ella misma manifestó que le costaba respirar, que tenía fiebre y
vómitos “violentos”, y que presentaba un cuadro de deshidratación.
A la mujer
le hicieron el test de coronavirus. El 22 de marzo le comunicaron que los
resultados habían dado positivo y quedó internada en terapia intensiva en el
Hospital de la Universidad de California, en Santa Mónica.
Ese mismo
día, Andrea lo contó en sus redes sociales: “Como todos sabemos, estamos
viviendo tiempos muy feos. Lo que les voy a contar no es joda, no me lo contó
nadie, lo estoy viviendo en carne propia a la distancia”, empezó su relato en
Facebook. Y continuó: “Hace 5 días que estoy aislada, sola con mi marido
(gracias a él, creo, sigo viva). Estamos en Los Ángeles, lejos de casa y
solos”.
Andrea
detalló lo que le sucedía para advertirles a todos sus seres queridos y
pedirles que se quedaran en sus hogares. "Para los que me conocen y saben,
tengo una alta tolerancia para el dolor. Esto no se compara con nada que viví.
Sigo sin poder respirar bien, no duermo, me duele todo el cuerpo”, manifestó.
“¡Déjense de
joder! Esto no es joda, los hospitales están que desbordan, no te pueden
mantener, salvo que te estés muriendo. ¡Tuve que ir tres veces a la guardia
para que me hagan el test! ¡Tomen conciencia! Déjense de joder y quédense en
casa. Cuídense unos a los otros”, finalizó.
El marido de
Andrea fue aislado para cumplir la cuarentena correspondiente, aunque en su
caso no contrajo el virus y tampoco nunca manifestó síntomas. Él se encargó de
llamar a diario al hospital para saber sobre su esposa y mantener informada a
la familia de ella.
Un día
después de confirmar que se había contagiado, Andrea fue intubada por
insuficiencia respiratoria. Posteriormente desarrolló una pulmonía. Anoche su
cuerpo ya no pudo resistir y murió.
Alexis dijo
que su hermana era diabética, pero no insulinodependiente. También agregó que
ocasionalmente sufría de broncoespamos, algo que le ocurría en los cambios de
estación.
Esta mañana,
a las 4:30, Alexis recibió el llamado de su otra hermana, quien le comunicó el
fallecimiento de Andrea. Al saber que no podrán velar los restos, la familia se
contactó con Cancillería para iniciar cuando sea posible los trámites para
traer al país las cenizas.
En las
últimas horas, en la Argentina se registraron cuatro nuevas víctimas fatales
por coronavirus. Fernando Marín, un reconocido médico que ejercía como
funcionario en la municipalidad de Resistencia, Chaco. Era diabético y se había
negado a ser internado ante los primeros síntomas. Falleció anoche en el
sanatorio Femechaco de la capital provincial. Tenía 60 años.
Otra muerte
se produjo en Tucumán, la tercera en esa provincia. El hombre tenía 65 años y
estaba internado en un sanatorio privado. No registraba antecedentes de viaje y
tenía “hipertensión arterial”. Estaba hospitalizado desde el 22 de marzo con un
cuadro de "infección respiratoria aguda grave, neumonía bilateral y
asistencia respiratoria mecánica”.
Esta tarde
se conoció también que murieron una mujer de 54 años en San Miguel y un hombre
de 87 en Campana. Tras estos fallecimientos, el número de víctimas fatales en el
país asciende a 41.
De acuerdo a
los datos oficiales del Ministerio de Salud, el total de casos confirmados por
la COVID-19 es de 1.265. Solo en Chaco, una de las provincias más afectadas por
la pandemia, hay más de 100 personas que contrajeron el virus.
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