Bienvenido a "Prensa de Buena Fuente"
A partir de este mes multarán a quien tire basura
en la vía pública:
A pesar de las medidas que toman todas
las ciudades del mundo para animar a los ciudadanos a tener un comportamiento
eco-responsable, algunos hábitos son difíciles de erradicar. El caso más
visible es el de la basura que vemos en las calles cuando caminamos.
Arrojar la basura en la calle, para
muchos puede ser un hecho sin importancia, pero lo que no saben es que las
consecuencias que genera a nuestro planeta, son devastadoras.
Pañuelos descartables, envoltorios de
golosinas, latas de gaseosas, bolsas de plástico, colillas de cigarrillos…
Todos estos desechos y muchos más, invaden nuestras veredas, nuestras calles,
los bordes de las rutas, las playas y los parques.
Si bien a muchos la idea de contaminar
ya les resulta insoportable, para otros; arrojar la basura en cualquier parte
se convirtió casi en un acto reflejo difícil de corregir.
Una de las razones que explican esta
actitud egoísta, tiene que ver con la necesidad de eliminar lo que nos molesta.
Una botella de agua ya no tiene ningún tipo de utilidad una vez que está vacía
y rápidamente se convierte en un objeto que estorba y que queremos descartar lo
antes posible. Si bien encontramos lugares para depositar la basura diseminados
por la ciudad, en ocasiones nos encontramos en un lugar en el que no hay ninguno
y entonces el suelo por el que caminamos, se convierte en una solución fácil.
A este acto deplorable, se le suma un
cierto sentimiento de falta de responsabilidad: “si otros lo hacen, no debe ser
tan grave” o “ya vendrán los barrenderos y lo limpiarán”. Esta es una forma
egoísta de pensar que alimenta un círculo vicioso de polución, porque cuanto
más sucio está un lugar, menos interés tiene la gente en mantenerlo limpio. Es
como que, si está sucio, está automáticamente permitido seguir ensuciando.
Y como aparentemente los seres humanos
somos “hijos del rigor”, en la ciudad mexicana de Mexicali, han decidido
adoptar una medida drástica para que sus habitantes tomen conciencia de la
importancia de mantener limpio el lugar en el que vivimos.
Las autoridades de esta ciudad han
decretado una norma que hará que de ahora en más, arrojar los residuos en las
calles, tendrá un costo concreto.
Desde principios del mes de agosto, la
policía tendrá la facultad de multar a quienes vean arrojando residuos en la
vía pública. Las multas pueden llegar hasta los $12.600, con la pertinente
explicación de que existen botes de basura y que es allí donde debe
depositarse.
La policía recibirá
una capacitación especial para abordar esta problemática y así puedan cumplir
de manera correcta y eficaz esta nueva misión.
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