Las
víctimas pertenecían a una escuela de Benavídez y viajaban a San Clemente del
Tuyú para pasar su viaje de egresados. El chofer fue detenido.
Dos ángeles niñas perdieron la vida este jueves negro a la altura de la localidad bonaerense de Lezama. Mía Soledad Morán (12) y Delfina Del Bianco (11), las nenas
que murieron en el vuelco de un micro en la ruta 2 cuando iban con sus
compañeros de colegio a San Clemente.
El trágico hecho tuvo como víctimas a alumnos que se dirigían a la costa para pasar su viaje de egresados, y culminó con la detención del chofer, quien afirmó que “mordió la banquina”.
En el hospital San Vicente de Paul, de Chascomús, los
padres acompañan a los nenes. Y reclaman que se haga justicia.
"A un colectivo no subo nunca más. Y tampoco voy a
hacer ningún viaje por la ruta". Tan impactado estaba Franco (11), en una camilla
del hospital San Vicente de Paul, de Chascomús, que esa reflexión tal vez
exagerada fue lo primero que le dijo a su mamá, Selma Hernández, cuando entró
al pabellón donde asistían a la mayoría de las víctimas del accidente del micro
con egresados registrado este jueves en la ruta 2.
Franco tiene una fractura en su pierna derecha,
afectado el brazo izquierdo y un golpe en la frente. Pero esta tarde desconocía
la secuela más dolorosa del tremendo golpe para los alumnos de sexto año de la
Escuela 41 de Benavídez: no sabía que Delfina y Mía Soledad -dos compañeritas
del turno mañana- fallecieron por el vuelco del colectivo.
En horas dee esta mañana, poco antes de las 7, sonó el
teléfono de Selma. Era la directora que le comunicó la ingrata novedad.
"El mundo se me desmoronó en los pies. Quedé helada", contó a Clarín
la mujer, en la puerta del centro asistencial.
Hernández llamó a su hermana, María, y contrataron un
auto de alquiler desde una aplicación para llegar hasta Chascomús. El padre de
Franco dejó su trabajo en un frigorífico de la zona norte del GBA para
acompañarlos.
La excursión a San Clemente, contratada con la empresa
de turismo "Purpura Travel", sería para Franco la primera salida sin
sus padres.
"No conocía el mar. Estaba muy entusiasmado.
Emocionado y al mismo tiempo ansioso. Pero contento", contó la mamá.
El itinerario contratado por las cuatro divisiones de
sexto año incluía una visita a Mundo Marino, un festejo por la noche en un
complejo hotelero y el regreso a Benavídez el sábado a última hora después de
una recreación en la arena del Atlántico.
Franco no recuerda casi nada de los minutos previos al
incidente de la ruta. Iba sentado en la parte inferior de la cabina. "Las
nenas que murieron viajaban arriba. A Franco le pedí que bajara porque no lo
veía para despedirlo. Terminó siendo una salvación para él", recordó
Selma, conmovida.
En el kilómetro 141, sobre jurisdicción del partido de
Lezama, la autovía está en perfecto estado. Las banquinas limpias, sin pozos ni
huellones. Y los pastos cortos.
"Los chicos juntaron cada peso con mucho esfuerzo.
El viaje lo pagamos durante todo el año y algunos no pudieron acceder al viaje
por falta de dinero", relató Juan Marcelo Fernández, papá de Emily, otra
de las víctimas del episodio vial.
Emily fue atendida por golpes en la espalda y en el
hombro. Saldría caminando de la sala de guardia. "Ahora, cuando los chicos
estén bien tenemos que saber qué pasó con el chofer y con los responsables de
la empresa. Dejamos a nuestros hijos en sus manos y terminamos todos en un
hospital. Esto no se puede repetir", lamentó Fernández.
Comerciante de la zona norte, Fernández se enteró por
la TV del accidente y viajó en su coche con la madre de la nena y su hermano,
Daniel. "No importa la parte económica. Solo queremos que esto no les pase
a otros contingentes. Tiene que haber un castigo ejemplar para los
responsables", fue el reclamo.
Es que en las charlas con los lesionados, en las salas
de atención, se escuchó a menores decir que el conductor estaba "como
dormido. Se bamboleaba en su butaca".
Fernández sostuvo -incluso- que habría una grabación de
esa situación realizada con celular. "Uno de los nenes vio eso y le avisó
a las madres acompañantes. Después ocurrió el vuelco", es el relato que se
construyó en medio del dolor y la angustia, entre las paredes del centro
asistencial.
Nada de eso figura por ahora en el expediente que
instruye el fiscal de la Unidad Descentralizada 10 de Dolores, Jonatan Roberts.
La Municipalidad de Chascomús habilitó un sector para
asistencia de los familiares. También intervino la Jefatura Distrital de la
Dirección General de Escuelas. Eran docentes, auxiliares y maestras de
establecimientos locales que se pusieron a disposición de las necesidades de
padres, tíos y abuelos que llegaban desencajados hasta la puerta del "San
Vicente de Paul".
A este puesto sanitario llegaron 31 niños y adultos
derivados de los centros de emergencia. A media tarde, el Ministerio de Salud
provincial informó que al "Eva Perón" de San Martín llevaron en
ambulancias a un varón y tres nenas para observación; un niño de 11 años con
fractura de húmero y una nena de 12 , con su brazo izquierdo muy comprometido.
Se decidió ese destino para "estar más cerca de sus familias".
Al "Sor María Ludovica" de La Plata llegó una
nena de 11 años con politraumatismo y traumatismo encefalocraneano moderado, un
chico de 11 con heridas graves en
miembros superiores y otra alumna con traumatismo encefalocraneano moderado,
estable y compensada hemodinámicamente.
Fuente: La Editorial
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