La
Sociedad Argentina de Pediatría alerta por el incremento de casos de dengue en
las últimas semanas. Frente a esto, es fundamental tomar medidas para
protegerte vos y a tu familia.
Dengue: la otra epidemia que crece día a día
Sin duda, la pandemia del coronavirus ocupa todo el
interés sanitario y periodístico. Sin embargo, la Sociedad Argentina de
Pediatría (SAP) alerta sobre el aumento de los casos de dengue, una enfermedad
potencialmente mortal, cuya incidencia en nuestro país está aumentando a pasos
considerables.
Efectivamente, según datos del Ministerio de Salud,
desde los últimos días de julio de 2019 y la segunda semana de marzo de 2020,
se registraron 2.942 nuevos casos. El promedio de casos notificados en las
últimas 3 semanas es 6 veces superior que los reportados para esas mismas 3
semanas de la temporada anterior.
Cómo
se transmite el dengue
El dengue no se contagia directamente de una persona a
otra, sino que se transmite por la picadura de mosquitos infectados. Los
principales transmisores del virus del dengue en nuestro medio son los
mosquitos del tipo “Aedes aegypti”. Cuando el mosquito se alimenta con sangre
de una persona que tiene dengue y luego pica a otras, les transmite la
enfermedad.
Este insecto es pequeño, de color oscuro, con rayas
blancas en el dorso y en las patas. Tiene hábitos domiciliarios y suele habitar
dentro de la vivienda y sus alrededores, acompañando al ser humano, por lo que
la transmisión es principalmente doméstica.
Como se desarrolla en envases que puedan retener agua,
hay factores que favorecen la cría del mosquito vector, y por ende la
transmisión del dengue: los climas con muchas lluvias y elevadas temperaturas;
la insuficiente provisión de agua potable (que obliga a almacenarla en
recipientes caseros descubiertos); y la presencia de recipientes de distinto
tipo que funcionan como criaderos.
“Para que en una ciudad, región o país se produzca la
transmisión de la enfermedad tienen que estar presentes en forma simultánea el
virus, el vector (mosquito) y el huésped susceptible (ser humano). Cuando este
último es infectado, se transforma en el reservorio de la enfermedad.
Lamentablemente, hoy en gran parte de nuestro país tenemos un número importante
de ejemplares del vector (mosquito), está presente el virus y los huéspedes
somos nosotros”, advirtió la Dra. Gabriela Ensinck, infectóloga pediatra, Secretaria
del Comité de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría.
Los
distintos tipos de dengue
Existen 4 serotipos del dengue; padecer la enfermedad
de cualquiera de ellos confiere inmunidad permanente contra ese serotipo, pero
solo por unos meses contra los restantes. Cualquier serotipo puede producir
formas graves de la enfermedad, aunque los serotipos 2 y 3 (denominados DEN 2 y
DEN 3) se asocian con mayor cantidad de casos graves y de fallecimientos. En
nuestro país circulan mayoritariamente los serotipos DEN 1 (68.8%) y DEN 4
(27.5%)y, en menor medida, el serotipo DEN 2 (3,7%).
“Si una persona que ya tuvo dengue por uno de los
serotipos recibe una picadura de un mosquito que le transmite alguno de los
otros serotipos, tiene mayores posibilidades de presentar ‘dengue hemorrágico’,
una de las formas graves de la enfermedad”, sostuvo la Dra. Elizabeth
Bogdanowicz, infectóloga pediatra, miembro del Comité de Infectología de la
SAP.
Los síntomas del dengue
El
dengue puede afectar a hombres y mujeres de cualquier edad. Sin embargo, según
los reportes es más frecuente en los mayores de 10 años y en los adolescentes,
manifestando síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolor abdominal, dolor
alrededor del ojo (retro-ocular), derrames oculares, manchas rojas en la piel,
náuseas, vómitos y alteraciones del sabor de los alimentos y las bebidas.
En
los bebés -en 8 de cada 10 casos- el dengue suele cursar en forma asintomática,
o sin diferenciarse de otros cuadros virales que producen fiebre, falta de
apetito, fatiga, dolor de garganta y erupciones.
“Como
siempre, la aparición de todos o de alguno de los síntomas mencionados amerita
la consulta urgente con el especialista. Particularmente, la presencia de
fiebre y erupción en la piel hacen necesario pensar en dengue, sin olvidarnos,
en nuestro medio, de la posibilidad de estar presentes también ante un cuadro
de sarampión”, aclaró la Dra. Ensinck.
“En
el curso de la situación epidemiológica actual, también es importante informar
que en los niños la infección por COVID-19 puede causar erupción en la piel
junto con signos de compromiso de la vía aérea superior (VAS). Por tal razón,
la correcta investigación epidemiológica, la evaluación clínica completa y los
estudios de laboratorio adecuados son imprescindibles para efectuar un
diagnóstico certero y descartar otras enfermedades importantes prevalentes”,
concluyó la Dra. Bogdanowicz.
Cómo evitar el contagio
Con
el objetivo de evitar el contagio y minimizar la propagación, la Sociedad Argentina
de Pediatría recomienda:
*Utilizar
repelente según las indicaciones del producto.
*Llevar
prendas que cubran brazos y piernas, especialmente al estar al aire libre.
*Desechar
recipientes descartables que puedan acumular agua como latas, botellas,
neumáticos o lonas.
*Dar
vuelta o vaciar y cepillar los recipientes que se usan con frecuencia como
baldes, palanganas o tambores.
*Mantener
los patios ordenados y los jardines libres de malezas.
*Limpiar
las canaletas y desagües de los techos.
*Colocar
mosquiteros en puertas y ventanas.
*Cubrir
el cochecito del bebé con tul mosquitero.
*Utilizar
repelentes ambientales como tabletas o espirales.
Asesoró: Sociedad Argentina de Pediatría (SAP)
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2020
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