Bienvenido a "Prensa de Buena Fuente"
Fuente: La Nación
El Gobierno evalúa usar la bomba atómica. La frase, quizás cargada de
excesivo dramatismo, surge del propio vocabulario oficial. En marzo pasado,
mientras hablaba en el Colegio de Abogados, Dante Sica reconoció: "La ley
de abastecimiento es como la bomba atómica. Uno la tiene, pero no la usa",
caracterizó. Eso, hasta ahora.
La ley de abastecimiento es una creación que fue aprobada
en junio de 1974, durante el último gobierno peronista, que tenía la intención
de regular la compraventa, permuta y locación de cosas muebles, obras y
servicios. También disponía penalidades para los infractores. e
Estuvo en desuso por décadas, hasta que
en el kirchnerismo el secretario de Comercio Interior, Guilllermo Moreno, la
rescató. Moreno, más estudioso de la tradición peronista que sus compañeros, la
usó como amenaza para domar el espíritu de los empresarios que querían aumentar
los precios para seguir la inflación.
El gobierno de Mauricio Macri, en las
antípodas ideológicas del pensamiento de Moreno, analiza usarla con fines
prácticos. Hoy por la mañana, el Presidente anunció un congelamiento de naftas
por 90 días. Una manera de hacerlo es a través de YPF, bajo control estatal: si
la mayor petrolera no sube los precios, las otras tendrán dificultades para
hacerlo. Pero la empresa, que tiene 49% de participación privada, no podría
justificar esa decisión ante sus accionistas.
El secretario de Energía, Gustavo
Lopetegui, trabajaba hoy junto a su equipo en la búsqueda de una norma de la
cual se pueda colgar la resolución que establece el congelamiento de los
combustibles. Intentará dar todos los rodeos posibles para esquivar la norma
peronista. En el sector privado, sin embargo, creen que tendrá poco éxito en
ese búsqueda.
El precio de la nafta está directamente relacionado con el precio
internacional del barril de petróleo, que se paga en dólares. Cada vez que sube
el tipo de cambio, se necesitan más pesos para pagar el crudo. Sin embargo, la
Secretaría de Energía fijó que se seguirá vendiendo combustible a los valores
de las variables del viernes 9 pasado, previo a las PASO. Es decir, se
contabilizará el tipo de cambio a $45,19 (mercado mayorista) y el precio
internacional del petróleo a US$59 (índice Brent).
Las consecuencias que
podría traer la ley es justamente que haya desabastecimiento, ya que las
empresas estarían obligadas a vender sus productos por debajo de sus costos. En
el gasoil, por ejemplo, gran parte de la producción tiene un importantísimo
componente importado. El Gobierno deberá convencer a las petroleras que
importen el insumo con un tipo de cambio a $60 y lo vendan con un dólar a $45.
Habrá otras
petroleras a las que les convendrá exportar directamente todo el crudo que
producen, ya que no solo tienen liberado el precio internacional del crudo,
sino que con la devaluación, la retención fija de $4 por dólar hizo caer el
porcentaje que pagan de derecho de exportación de 10% a 6%.
Según pudo saber LA NACION, antes de hacer el anuncio, hubo petroleras
que no recibieron ningún llamado por parte del Gobierno. "Hubo cero
comunicación, lo habrán arreglado con YPF", dijeron."Se entiende en
las actuales circunstancias una medida que proteja a los consumidores. Lo que
es inaceptable es que esa carga sea asumida por los operadores de upstream [las productoras que extraen el crudo].
Nadie nos llamó ni nos consultó. La medida se está tomando solo con la consulta
de los dos o tres jugadores de la refinación [YPF, Axion y Raízen (a cargo de
las estaciones de servicio Shell)]. El precio de barril criollo que están
proponiendo (por debajo de los US$43) es una herida de muerte para Vaca Muerta.
Como con el gas, se van a frenar todas las inversiones para crudo, se van a
bajar equipos y habrá despidos", dijeron en otra petrolera.
En la cartera que
conduce Lopetegui, sin embargo, indicaron que las empresas son las que
absorberán la mayor parte del costo y que el Gobierno resignará algo por menor
recaudación de impuestos. De hecho, en septiembre se tenía que aplicar la
actualización trimestral por inflación del impuesto a los combustibles (ILC) y
de los biocombustibles con los que se cortan las naftas (etanol) y el diésel
(biodiésel). Además, todavía queda un aumento de la última actualización
trimestral de junio.
Según los resultados
financieros del segundo trimestre de YPF, sus precios en dólares antes de
impuestos estaban 11% abajo de los valores del primer trimestre. Desde fines de
junio, hubo solo un aumento de 2,5% para la nafta y 1,75% para el gasoil. En el
año, las petroleras aumentaron cinco veces y los precios de los combustibles
acumulan un alza promedio de 15%, de acuerdo con marcas y productos.
En lo que va del año,
el mercado de combustibles sufrió una caída de entre 10% y 15% interanual,
entre la nafta súper y premium, según dijeron en la Federación de Empresarios
de Combustibles de la República Argentina (Fecra). "Estimábamos por los
comentarios que era inminente un aumento de combustible grande. Este
congelamiento por un lado nos da tranquilidad, para parar la pelota, y por otro
lado estamos conversando con las petroleras para que no haya
desabastecimiento", dijo Vicente Impieri, presidente de Fecra.
Entre ayer y
anteayer, las petroleras tuvieron un aumento de la demanda de combustibles por
partes de las estaciones de servicio de entre 40% y 80% que, ante la
posibilidad de que aumente la nafta, habían comenzado a abastecerse.
Fuente: La Nación
No hay comentarios.:
Publicar un comentario